Nadie tiene la clave de cómo realizar una composición extraordinaria. Los libros, cursos, los fotógrafos en general, dictan una serie de reglas que funcionan para que una fotografía sea agradable. Las diagonales, líneas de tercios, puntos fuertes, reglas áureas…todas ellas nos dan una base, pero realmente cual es el misterio de realizar una muy buena composición?.
Nadie todavía me ha sabido responder a esta pregunta, y es que no hay una respuesta única y verdadera. Mi opinión, el fotógrafo que es capaz de mostrar su percepción en una foto, transmitir sus sentimientos en ese momento, trasladarnos en el tiempo y en el lugar, aislarnos de lo que nos rodea por un momento…ese es el fotógrafo que triunfa ante si. Por que la clave es triunfar ante ti, no ante los demás. Buscar el reconocimiento, la alabanza externa, el triunfo externo, nos empequeñece y nos desvía de lo que realmente somos y queremos ser. Para estar en paz con el mundo antes debo estar en paz conmigo mismo.
Os invito a analizar fotos de fotógrafos consagrados, da igual la especialidad. En todos ellos existe este denominador común, la sensibilidad que han mostrado y la comunicación establecida entre la foto y el espectador. Podría dar unos cuantos ejemplos y mostrar fotos extraordinarias, premiadas internacionalmente, intemporales, pero eso os lo dejo a vosotros, para que trabajéis en esa búsqueda.
En mi fotografía intento reflejar lo que soy, lo que el mar me transmite. Lo que una imagen significa para mí en ese momento. Intento alejarme de los convencionalismos y me centro en el alma y en el corazón. ¿Qué me ofrece el mar? ¿Cómo me siento en ese instante? ¿Qué quiero mostrar con mi fotografía?. Tengo mis respuestas pero son mías y personales, y que además no quiero plasmar aquí para que a nadie influya o las tome como reglas. Cada uno debe buscar en su saco que quiere mostrar y hasta donde. Habrá gente que le cueste más y gente que le cueste menos. Habrá gente que nunca lo conseguirá y otros lo harán enseguida. Habrá gente que con una D3 realizara fotos correctas…y habrá gente que con una Oly5050 contara una historia a través de una imagen.
La cámara no cuenta historias…es el fotógrafo el que cuenta historias. Lo he visto en muchos foros y en amigos fotosub. El primer síntoma de equivocarse es “esta D70 es una mierda…no hace buenas fotos, voy a pasarme a una D3X”…entendéis lo que digo. O Canon no me da buenos resultados voy a pasarme a Nikon, o al revés!! Qué gran error amigos, que gran error. Ocultar los errores y carencias debajo de la alfombra lo único que hace es crear un bulto en la alfombra que con los años todo el mundo ve.
Estas fotos que os muestro no son reglas, son mis estados, lo que yo veía allí abajo, gustaran o no, incluso tendrán mil fallos, pero todas ellas tienen algo que hace que sean agradables y personales, que la gente se pare en ellas. Que la gente se quede mirando y que con estas imágenes descubran mi personalidad y sean capaces de reconocerme.
Son retratos, nada de ambiente, son monólogos entre yo y el modelo. Es una historia interminable entre lo que siento por los animales marinos y yo mismo.
La timidez e inocencia se reflejan en el rostro de este animal. ¿Quien podría realizar una maldad contra él?. Cuando uno se enamora de un rostro permanece intemporal a través de los años. Mi romance con este ser es intemporal ahora.
La sonrisa, el descaro me cautivo en seguida, como cuando una mujer te mira con esa sonrisa que te hace vulnerable, que te encandila. Un flirteo difícil de ocultar.
Imperterrito, que seguridad a la hora de posar, hay veces que a mí me gustaría tener esa seguridad y aplomo.
La candidez e inocencia quedan plasmadas en esta imagen. Vulnerable ante el mundo, su fiel anemona le protege del exterior cercano, de los malos tiempos, de crisis y gente con maldades intrínsecas.
Os animo a buscar dentro de vosotros lo que queréis enseñar y no pararnos en el convencionalismo de las imágenes estándar.
Texto y Fotografia : Victor Tabernero
http://www.uwdreams.com/




















