El Aguila Viuda

“Viuda, dos pollos y el futuro en el aire”

Fotografía de la viuda de Alcaparaín.


Muy señores/as míos/as,

La verdad que hoy me cuesta levantarme y continuar mi día a día como si de nada me hubiera enterado, como si nada hubiera ocurrido.

Hoy, mas que cualquier otro día, me cuesta asumir que yo también he sido cómplice del “asesinato” de la reina de nuestros cielos, aquella que con su majestuoso vuelo corona las cumbres de nuestras montañas, donde hasta hace poco encontraba refugio y escapaba del “avance” implacable del humano…

Hace unas horas me llegó la terrible noticia de que bajo los pies de uno de esos gigantescos y modernos molinos de viento situados en las crestas de una montaña situada entre los pueblos de Carratraca y Ardales, se halló el cadáver de un ejemplar adulto de Águila real (Aquila chrysaetos). Partido en dos pedazos por las aspas de estas maquinas “ecológicas”, se termina aquí la historia de uno de los miembros de la pareja de águilas que como tal habitaba hasta nuestros días en la preciosa Sierra de Alcaparaín y su entorno. Este precioso macho adulto deja viuda y dos pollos en su cuna con a penas cincuenta días de vida, para los cuales comienza ahora la verdadera aventura de la supervivencia.

Desde que tuve conocimiento de esta tremenda e impactante noticia no he podido volver a ser el mismo. Ahora soy, si cabe, mas consciente de que mientras a mi me llegan las comodidades de nuestro “brutal” desarrollo, mientras disfruto y me beneficio de ellas, otros/as, como esta inocente victima asesinada, lo están pagando con la vida.

Hoy mas que ayer estoy convencido de que el “cambio climático” esta destruyendo muchos habitats y a las especies que en estos habitan. Ahora veo que efectivamente es una realidad. Veo mas de cerca los resultados de esa gran mentira, de esa hipocresía, de este gran negocio del siglo, un negocio que sigue siento tan “verde” como cualquier otro: de billetes verdes, como decía la canción.

¿Hay derecho a esto señores/as? ¿tenemos derecho a continuar acribillando indiscriminadamente a todo aquello que se pone a nuestro paso solo por estar un poco mas cómodos?  (o ser cada vez mas esclavos de un absurdo sistema, como diría yo)

Yo no pretendo convencer a nadie de que piense o sienta y vea las cosas como yo, no!

Yo solo os pregunto si creéis que vamos bien… ¿pensáis que hacemos todo lo que esta en nuestra mano para procurar una vida digna a nuestros hijos y los hijos del resto de los seres vivientes de este maravilloso planeta azul?.. a veces es mas cómodo dejarnos llevar…¿no?

También me gustaría saber cuanto os importa de verdad la vida, o la muerte, de este águila que ya nunca podrá ver saltar del nido a sus pollos, a la que uno de nuestros mas punteros y sofisticados artilugios ingeniados para crear la llamada “energía verde” arrebató la vida de forma tan tremenda, partiéndola en dos pedazos…

¿os duele esta perdida? ¿os llega a dentro, si o no?
Si la respuesta es afirmativa me pregunto entonces: ¿que haréis, o haremos, para tratar de que algo así no vuelva a suceder?
Si por el contrario es negativa, entonces he de entender que seguimos (me incluyo) estando equivocados en este estado de la prosperidad, la democracia, la tolerancia, los derechos (solo) humanos y todos los atributos que parecen hacernos merecedores de la llamada categoría de “primer mundo o mundo desarrollado”. Mientras que un hecho como este no nos duela (a todos) hasta lo mas hondo de nuestro ser y no pongamos remedio a ello, hasta que esto no cambie, no habremos comprendido el verdadero significado de la vida, no habremos aprendido a caminar… al menos así pienso yo.

Yo quiero intentar ser consecuente con lo que pienso, lo que digo y lo que siento, que no sea una incongruencia con mi forma de vivir, pero ¿me dejareis ir a pie cuando quiera desplazarme de un lugar hasta otro sin que me vaya la vida en ello? ¿dejareis libre de obstáculos los pasos y caminos públicos para poder sentir que las fronteras solo son líneas imaginarias en nuestras cabezas?
Y cuando no compre ropa, comida u otros bienes de consumo básicos que no sean producidos en lugares próximos al lugar donde me encuentre habitando…
O cuando lleve ropa con zurcidos, remiendos y demás  costuras artesanas que con tanto amor me hicieron mi madre y mi abuela Maria…
O cuando me niegue a ir a la moda….
Cuando a pesar de ir limpio no me apetezca ir afeitado y con el pelo largo sin peinar…
Cuando quiera ser así… ¿tendré que pagar por ello sufriendo la discriminación social, la limitación al acceso a un puesto de trabajo y demás “castigos” por no cumplir con las “normas” y preceptos impuestos por los “hombres” que custodian nuestras libertades mas vitales?

Y en cuanto al consumo directo de la energía: ¿tengo o tenemos derecho a consumir toda la luz, el agua, etc., que seamos capaces de asumir económicamente?¿qué es lo que nos da derecho a consumir una determinada cantidad de energía, a apoderarnos de la materia prima de nuestra tierra?¿el dinero?¿a caso no tienen el mismo derecho aquellos con menos recursos económicos?¿cual es el factor limitante entonces?¿los billetes?

Si tenemos una manzana y diez personas para comer de ella, podríamos decir que una forma justa de reparto seria que cada una diera un bocado de iguales dimensiones, ¿verdad?. Pero ¿que ocurre cuando una o varias de las personas da mas de un bocado o da uno que hace por unos cuantos? Pues en este caso las otras personas tendrán que comer menos o incluso alguna es más que probable que se quede sin comer. ¿A caso no es esto un reflejo fiel de lo que estamos haciendo con nuestro planeta, con nuestra gigantesca manzana?

Se supone que nuestras políticas están cada vez mas orientadas (concienciadas) a procurar una vida justa para los mas “desfavorecidos”, creando oportunidades para que tengan un desarrollo tan “digno como el de nosotros”, el de los supuestos países desarrollados. Pero esto es una falacia, una total y descarada hipocresía… Si nosotros ya nos hemos comido la mayor parte de la manzana (o algunos de los que están entre nosotros), aquellos nunca podrán saborear la parte que ya no existe, la que nos hemos zampado… “el pescado esta ya vendido, y ahora nos quieren vender la moto”.

Muy señores/as míos/as,

Yo no quiero mas molinos, al menos a este precio. Hemos acabado con la vida de un ser que hasta hace pocas horas volaba “libre y sin ataduras”.

Lamentablemente para muchos de nuestros semejantes este es solo un dato mas que suma a una interminable lista de otras tantas formas de vida que están siendo victimas directas del brutal impacto que estos artilugios tan modernos y sofisticados producen en nuestro medio natural.

Lo mismo que digo “fuera molinos”, también estoy dispuesto a ser consecuente y dejar de disfrutar de aquellos beneficios que supuestamente me llegan de estas explotaciones, ya sea imponiéndome una tasa de consumo determinada (luz, agua, petróleo, etc.…) o dejando de beneficiarme de alguna comodidad u otro bien de consumo que derive de esta obtención de energía. Si todos los que así lo sentimos también lo exigiéramos, ¿conseguiríamos algo?…. nunca lo sabremos si no nos mojamos el culo.

Yo quiero que mis hijos tengan la oportunidad de ver volar libres a estas magnificas criaturas salvajes, nuestras entrañables Águilas negras… ¿y tú?

Con la esperanza y la confianza puestas en vuestra buena fe, se despide un hombre que se siente como un pájaro libre… pero “tocado del ala”.

 

Autor : Salvador Solís Gómez

Fotografia :Juan Antonio Navarro


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